El consejero regional de Tacna, Manuel Mori Mamani, considera «extremista y unilateral» para su región la construcción de una zanja en el norte de Chile como medida contra la inmigración irregular anunciada por el nuevo presidente chileno, José Antonio Kast. El servidor público tacneño resaltó que este tema debió conversarse entre las cancillerías para adoptar una política de control conjunta.
“En Tacna ha crecido la delincuencia por la migración masiva de venezolanos (…) Prácticamente están cerrando la frontera con Chile y eso podría generar una acumulación de migrantes o incluso el aumento de la delincuencia en Tacna, lo cual nos preocupa”, señaló el consejero a Radio Yaraví.
Según el plan denominado Escudo Fronterizo, las zanjas tendrán una profundidad de tres metros, mientras que las vallas de seguridad alcanzarán cinco metros de altura y estarán equipadas con sensores de movimiento y vigilancia con drones. El inicio de las obras fue anunciado para la tercera semana de marzo por el ministro del Interior de Chile, Claudio Alvarado.
“Esta actitud del gobierno chileno no es nueva; ya ocurrió en la frontera entre Chile y Bolivia debido al paso descontrolado de personas, y ahora piensan aplicarlo en la frontera con Tacna”, cuestionó Mori Mamani. Añadió que el tema ya está en la agenda del Consejo Regional para solicitar la intervención de la Cancillería y del Ministerio del Interior del Perú.
Por su parte, el gobernador regional de Tacna, Luis Torres Robledo, solicitó mediante un oficio al presidente del Perú, José María Balcázar, evaluar medidas similares o más eficaces para el control de la frontera peruana. Incluso, el último viernes se difundieron videos que muestran el despliegue de maquinaria pesada del Ejército de Chile en la zona limítrofe.
“A diario cruzan de Arica a Tacna numerosos ciudadanos chilenos y peruanos. Existe un tránsito importante en la frontera y esta medida podría afectarlo. Esta mañana se informó que llegó maquinaria al complejo fronterizo de Chacalluta, en el lado chileno, por lo que todo indica que están listos para iniciar las obras”, comentó.
El consejero también advirtió que la economía tacneña depende en gran parte del comercio y el turismo, actividades impulsadas por la visita constante de ciudadanos chilenos. “Muchos vienen al Perú durante el día y regresan por la tarde. Sin embargo, el presidente Kast no solo pretende construir la zanja, sino también militarizar la zona. Las fronteras deben ser resguardadas por la Policía y no por los ejércitos”, sostuvo.
Mori Mamani señaló que esta medida podría provocar accidentes, como lo ocurrido durante el gobierno de Augusto Pinochet (1973–1990), cuando se colocaron minas en zonas fronterizas con Tacna, lo que ocasionó muertes y mutilaciones entre las personas que transitaban por esos sectores.

