Pese a la emergencia vivida en Arequipa y otras provincias afectadas por las intensas lluvias que causaron la muerte de dos personas y dejaron cuantiosos daños en viviendas y calles de diferentes distritos, el gobernador regional, Rohel Sánchez, prefirió irse a Camaná, para la ceremonia de anuncio de reinicio de obras del hospital de Camaná, como lo hizo una semana atrás en el Maritza Campos.
Al mismo estilo que la ocasión anterior, los trabajos en físico aún no comenzaron. En la actividad, también participaron el gerente general, Berly Gonzáles, el gerente de Salud, Walther Oporto y el gerente de Infraestructura, Fabian Enríquez.
Durante su discurso, la autoridad regional afirmó que las provincias de Arequipa y Caravelí fueron las más golpeadas por las precipitaciones. Y que 500 viviendas resultaron afectadas, de las cuales, 100 ya no son recuperables, principalmente, en distritos como Yanahuara, Cayma y Cerro Colorado.
En ese momento de su alocución, también pobladores de Camaná le reclamaron con carteles en mano, por las emergencias en Quilca ante desborde del río. Sánchez respondió que el gobierno regional tomó conocimiento y se pondrá a disposición de la gerencia de Agricultura.

