Magno Salas, presidente de la Asociación de Grifos de Arequipa, advirtió que el 85% de las estaciones de servicio de la ciudad corren el riesgo inminente de quedar desabastecidas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) si no se toman medidas urgentes.
De las 300 estaciones de servicio que operan en la provincia, 70 se dedican a la venta de GLP. Según el representante gremial, el 70% de estos puntos de venta ya se encuentran desabastecidos en la actualidad.
La disparidad de precios y disponibilidad responde a la capacidad logística de cada negocio: mientras algunas empresas cuentan con plantas de abastecimiento propias que les permiten ofrecer precios bajos, otras dependen de tanques menores,lo que eleva sus costos operativos. Asimismo, algunos establecimientos mantienen stock mínimo únicamente para cumplir con contratos previamente establecidos.
La crisis se ve agravada por dos frentes: los problemas operativos en la planta de Camisea (Cusco) y el conflicto en el Medio Oriente. Salas proyecta que este escenario internacional impulsará el precio del GLP hasta los 9 soles por galón. Él panorama para otros combustibles es igual de desalentador. Se estima que, después del 15 de marzo, el impacto de la guerra se intensifique, pudiendo llevar el barril de petróleo por encima de los 100 dólares. Esto derivaría en que el diésel supere la barrera de los 20 soles.
Ante la precariedad del sector, la Asociación de Grifos plantea que debería haber una reunión que genere un diálogo directo con el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) para abordar la crisis de abastecimiento.
El Gobierno Central debería mantener almacenes de reserva para amortiguar esta escasez. Asimismo, el Gobierno priorizará las plantas envasadoras mediante el fondo de compensación, pero se deberían tomar medidas de emergencia adicionales, como la revisión de la carga tributaria en los combustibles de los empresarios griferos.

